Por qué la Serra de Tramuntana es el paraíso del senderista
La Serra de Tramuntana recorre casi 90 kilómetros a lo largo de la costa noroeste de Mallorca y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su paisaje cultural, construido a base de terrazas, márgenes y caminos de piedra en seco que llevan siglos sosteniendo olivares y bancales. Caminar por aquí no es solo hacer ejercicio: es cruzar pueblos de piedra como Deià, Fornalutx o Valldemossa, asomarse a calas escondidas y ganar miradores sobre el Mediterráneo que no se ven desde ninguna carretera. La buena noticia es que no hace falta ser un senderista experto para disfrutarlo: hay rutas cortas y llanas para ir con niños y travesías de varios días para quien busca un reto de verdad.
Rutas fáciles y paseos en familia
Si buscas caminar sin sufrir, el Camí Vell de Lluc a Pollença es una buena carta de presentación de la Tramuntana. Está catalogado oficialmente como de dificultad baja pese a sus 17,8 kilómetros, porque discurre por un trazado histórico bien señalizado y sin grandes desniveles, con una duración estimada de 4 horas y 30 minutos. Arranca en el Santuario de Lluc, atraviesa las posesiones de Binifaldó y termina en la Vall d'en Marc, ya en el término de Pollença. Si vas con niños o prefieres algo más corto, puedes hacer solo el primer tramo hasta Binifaldó y volver sobre tus pasos. Para un plan todavía más tranquilo, combina la caminata con una parada en los Jardines de Alfabia, entre Bunyola y Sóller: un paseo llano entre estanques, huertos y una casa señorial, perfecto para descansar piernas o para quienes prefieren un contacto suave con el paisaje de la Tramuntana.
Jardines de Alfabia: Casa, jardín y huertoVer disponibilidad →Nivel medio: el Barranc de Biniaraix
El Barranc de Biniaraix es probablemente la ruta más fotografiada de la Tramuntana y una de las mejores para quien ya tiene algo de rodaje. Son 5,6 kilómetros y unas 2 horas y media de camino (sin contar paradas), con un desnivel de unos 450 metros y dificultad media. El punto de partida está en el pueblo de Biniaraix, pedanía de Sóller a unos 40 minutos en coche desde Palma, a la que también se llega en la línea de autobús 232 que conecta el Port de Sóller con Fornalutx. La ruta sube por el Camí Vell entre bancales de piedra seca —reconocidos por la Unesco— hasta el Torrent de l'Ofre, y quien tenga piernas de sobra puede alargar la excursión hasta la cima del Puig de l'Ofre, con vistas al Puig Major y al embalse de Cúber. Si prefieres una ruta guiada de dificultad similar que termine con premio, en Esporles hay una opción que combina senderismo por la Tramuntana con una paella cocinada al fuego de leña al final del recorrido.
Serra de Tramuntana: Senderismo y paella al fuego de leña en EsporlesVer disponibilidad →Clásicos de la Tramuntana: la ruta de S'Arxiduc
El Camí de S'Arxiduc, en Valldemossa, es una de las rutas con más historia de la isla: la mandó trazar el archiduque Luis Salvador de Austria en el siglo XIX y hoy forma parte del GR-221. La variante circular desde el pueblo suma 15 kilómetros con un desnivel acumulado de 777 metros de subida y otros tantos de bajada, hasta alcanzar los 944 metros de altitud máxima; el recorrido completo, con paradas, ronda las 6 horas. Sale de la calle de ses Oliveres, sube hasta el mirador de Ses Puntes y Sa Talaia Vella, pasa junto al Refugio del Archiduque y corona el Puig Es Caragolí antes de completar el círculo. Es una ruta de dificultad moderada, exigente por la distancia y el desnivel más que por lo técnico, y una de las mejores maneras de entender por qué esta sierra enamoró al archiduque hace más de un siglo.
Para senderistas expertos: Massanella y el GR-221 completo
Quien busque piernas y pulmones a prueba tiene dos referencias claras. La primera es el Puig de Massanella, con 1.364 metros la segunda cima más alta de Mallorca: la ruta clásica desde el monasterio de Lluc suma 11,88 kilómetros, un desnivel de 1.156 metros y unas 8 horas y 20 minutos de camino, lo que la convierte en una excursión dura y exigente, solo recomendable con buena forma física, calzado técnico y previsión meteorológica favorable. La segunda es la travesía completa del GR-221, la Ruta de Pedra en Sec, que cruza toda la sierra de punta a punta entre Andratx y Pollença en 8 etapas repartidas en 9 días. A lo largo del camino hay 8 refugios operativos gestionados por el Consell de Mallorca —Ses Fontanelles, Galatzó, Esporles, Deià, Muleta, Tossals Verds, Son Amer y Pollença—, con litera, desayuno, almuerzo, cena y picnic disponibles bajo reserva.
El techo de Mallorca que no se puede pisar
El punto más alto de la isla, el Puig Major, alcanza los 1.445 metros, pero no vas a poder subir a su cima: alberga una instalación de radar militar del Ejército del Aire desde los años 50 y el Ministerio de Defensa ha descartado cualquier acceso público, ni siquiera con permiso especial. El vértice geodésico se trasladó a una cima cercana, la Torrella, de 1.415 metros, que es hoy el punto de libre acceso más alto de Mallorca y un buen sustituto para quien quiera presumir de haber tocado casi el techo de la isla.
Si prefieres ver la Tramuntana sin caminar tanto
No todo el mundo quiere pasar el día cargando la mochila, y la Tramuntana también se puede disfrutar a otro ritmo. Hay tours guiados en vehículo que recorren los rincones más espectaculares de la sierra sin necesidad de caminar largas distancias, ideales si viajas con niños pequeños o si prefieres reservar las piernas para otro día.
Premium Tour: Maravillas Ocultas Sierra de TramuntanaVer disponibilidad →Otra manera distinta de moverse por el interior es a caballo: en el valle de Randa, en el centro de la isla, hay rutas guiadas que permiten explorar paisajes de montaña y campo mallorquín sin necesidad de ir a pie, una opción muy popular entre familias y grupos con niveles de forma física distintos.
Ruta guiada a caballo por el Valle de RandaVer disponibilidad →Consejos prácticos antes de salir a caminar
- Lleva siempre agua en abundancia: en la Tramuntana hay pocas fuentes fiables en verano y las temperaturas pueden ser altas incluso en las zonas de sombra.
- Usa calzado de montaña con buen agarre: buena parte de los caminos son de piedra suelta o empedrado histórico, resbaladizo si ha llovido.
- Evita las horas centrales del día en verano y empieza temprano, sobre todo en rutas largas como el Camí Vell de Lluc a Pollença o S'Arxiduc.
- La primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) son las mejores épocas: temperaturas suaves y menos gente en los senderos más populares.
- Descarga el track GPS antes de salir: la cobertura móvil es irregular en buena parte de la sierra.
- Respeta las fincas privadas que atraviesan algunos tramos del GR-221: cierra las cancelas y no te salgas del camino señalizado.