Cómo repartir una semana en Mallorca
Mallorca es grande de verdad: de Palma a Cala Ratjada hay más de 80 km, y las carreteras de la Serra de Tramuntana no se recorren deprisa. Con siete días por delante lo más rentable es organizar el viaje por zonas —Palma, la Tramuntana, el este, el sur y el norte— en vez de saltar de punta a punta cada mañana. Alquilar coche es casi obligatorio si quieres moverte con libertad, aunque para el día de Sóller lo lógico es dejar el coche aparcado y coger el tren.
Día 1 – Palma: casco antiguo y Castell de Bellver
El primer día conviene quedarse en la ciudad para aclimatarse. La Catedral de Mallorca (La Seu), el Palau de l'Almudaina y el laberinto de callejuelas del Barrio Gótico se recorren bien a pie en una mañana; por la tarde merece la pena subir al Castell de Bellver, el castillo circular sobre la bahía, con vistas a toda la ciudad y el puerto.
Tour guiado a pie por el centro histórico de Palma con visita a la CatedralVer disponibilidad →Día 2 – Tren de Sóller y la Serra de Tramuntana
La Serra de Tramuntana es Patrimonio Mundial de la Unesco y el día que no te puedes saltar. El tren histórico de madera sale de Palma, cruza la sierra por túneles y valles de olivos centenarios y llega a Sóller; desde ahí el tranvía baja hasta el Port de Sóller en quince minutos. Si prefieres caminar en vez de solo mirar por la ventanilla, la sierra tiene rutas de senderismo cortas entre pueblos como Esporles, Banyalbufar o Deià, con almendros, terrazas de piedra seca y vistas al Mediterráneo.
Serra de Tramuntana: Senderismo y paella al fuego de leña en EsporlesVer disponibilidad →Día 3 – Porto Cristo y las Cuevas del Drach
El este de la isla se organiza en torno a Porto Cristo y sus cuevas, uno de los grandes clásicos de Mallorca desde hace más de un siglo. Las Cuevas del Drach esconden el lago subterráneo Martel, uno de los mayores lagos subterráneos del mundo, con un breve concierto de música clásica en barca incluido en la visita. El pueblo de Porto Cristo, con su paseo marítimo y su cala tranquila, es buen sitio para comer después.
Descubre las Cuevas del Drach y el encanto costero de Porto CristoVer disponibilidad →Día 4 – Es Trenc y el sur
Es Trenc es la playa que todo el mundo enseña en las fotos de Mallorca: arena blanca fina y agua turquesa sin apenas edificación detrás, algo poco habitual en una isla tan turística. Está en el término de Campos, entre Santanyí y Colònia de Sant Jordi, y el acceso en coche se complica en temporada alta porque el aparcamiento es limitado y de pago; llegar pronto o ir en barco desde algún puerto cercano evita las colas de mediodía. Aprovecha la zona para acercarte también a Santanyí o a las calas más pequeñas del sur, como Es Caló des Marmols.
Excursión en Catamarán a la Playa d'Es TrencVer disponibilidad →Día 5 – Alcúdia, Formentor y el norte
El norte cambia de paisaje: la bahía de Alcúdia es amplia y de playas largas, y desde el puerto salen las excursiones hacia el cabo de Formentor, con sus miradores sobre acantilados y la playa homónima, una de las más fotogénicas de la isla y solo accesible en barco, a pie o en transporte limitado por carretera en temporada alta. El casco antiguo de Alcúdia, amurallado, merece un paseo tranquilo antes o después de la playa.
Día 6 – Calas del este: Cala Ratjada y Cala d'Or
El tramo entre Cala Ratjada y Cala d'Or concentra algunas de las calas más recogidas de Mallorca, con pinares que llegan casi hasta la arena. Es un buen día para moverse en catamarán entre calas pequeñas —Cala Figuera, Portopetro, Cala Mondragó— en vez de conducir de una a otra, porque muchas tienen accesos estrechos y aparcamiento escaso. Si viajas con niños o te gusta el buceo, esta zona también reúne cuevas marinas y fondos con buena visibilidad para snorkel.
Día 7 – Bahía de Palma y despedida
El último día, sin prisa por hacer kilómetros, la bahía de Palma da para cerrar el viaje con un paseo en barco al atardecer, avistamiento de delfines o simplemente una tarde de playa cerca del aeropuerto. Es también el momento de rematar compras o volver al casco antiguo si algo se quedó pendiente el primer día.
Consejos prácticos para organizar la semana
- Alquila coche para todos los días salvo el de Sóller, donde el tren sustituye al coche.
- Reserva con antelación las Cuevas del Drach y el tren de Sóller en temporada alta: los pases se agotan.
- Empieza los días de playa (Es Trenc, Formentor) temprano; el aparcamiento se satura antes del mediodía en verano.
- Combina cada zona con su excursión en barco: es la forma más cómoda de ver varias calas sin depender de carreteras estrechas.
- Deja un margen de un día sin planes cerrados por si el tiempo obliga a cambiar de zona.