Los 15 imprescindibles de un vistazo
- Catedral de Mallorca (La Seu), Palma
- Casco antiguo de Palma y Palau de l'Almudaina
- Castell de Bellver
- Cuevas del Drach, Porto Cristo
- Tren de Sóller
- Serra de Tramuntana y sus rutas de senderismo
- Valldemossa, el pueblo de Chopin
- Cap de Formentor y el Mirador des Colomer
- Sa Calobra y el Torrent de Pareis
- Es Trenc, la playa turquesa del sur
- Parque Nacional de Cabrera
- Bahía de Palma al atardecer en catamarán
- Alcúdia: casco antiguo, murallas y bahía
- Cala Figuera y Cala d'Or, en el sureste
- Palma Aquarium, plan con niños
Palma: catedral, Bellver y el casco histórico
Cualquier ruta por Mallorca empieza en Palma, y el skyline que se ve desde el mar ya lo dice todo: la Catedral de Mallorca, conocida como La Seu, domina la bahía con su fachada gótica asomada al agua. Merece la pena entrar a ver los vitrales, el baldaquino de Gaudí y la intervención luminosa de Miquel Barceló en la Capilla del Santísimo. Justo al lado, el Palau de l'Almudaina y el laberinto de callejuelas del casco antiguo —Born, Sa Llotja, el barrio judío del Call— se recorren bien a pie en una mañana. A un paseo o en bus urbano, el Castell de Bellver corona la ciudad con su planta circular única en España y las mejores vistas panorámicas de la bahía.
Cuevas del Drach, la joya subterránea de Porto Cristo
En la costa este, las Cuevas del Drach son una de las visitas más repetidas de la isla y con motivo: casi un kilómetro de recorrido entre estalactitas hasta llegar al Lago Martel, uno de los lagos subterráneos más grandes de Europa, donde un pequeño concierto de música clásica suena desde una barca iluminada mientras cruzas el agua. Conviene reservar entrada con sesión horaria, sobre todo en temporada alta, porque los grupos entran por turnos y las primeras y últimas sesiones del día suelen tener menos aglomeración.
Descubre las Cuevas del Drach y el encanto costero de Porto CristoVer disponibilidad →Tren de Sóller y la Serra de Tramuntana
El Tren de Sóller, en marcha desde 1912, es una atracción en sí misma: vagones de madera original que atraviesan túneles y huertas de naranjos con la Serra de Tramuntana de fondo, hasta desembocar en el valle de Sóller. La Serra, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, es el gran reclamo para quien busca senderismo: rutas entre pueblos de piedra en seco, olivares centenarios y miradores sobre el Mediterráneo, con Deià, Fornalutx o Banyalbufar como paradas obligadas por el camino.
Premium Tour: Maravillas Ocultas Sierra de TramuntanaVer disponibilidad →Valldemossa y Sa Calobra
Valldemossa, con sus fachadas de piedra y macetas de geranios, es parada clásica de la Tramuntana desde que Chopin y George Sand pasaron aquí el invierno de 1838-39 en la Cartuja. Más al norte, Sa Calobra y el Torrent de Pareis son de esas postales que cuesta creer que sean reales: una carretera en zigzag baja hasta una cala encajonada entre paredes de roca, a la que también se puede llegar en barco desde el Puerto de Sóller, una forma mucho más tranquila de vivir el paisaje sin las curvas.
Cap de Formentor y su mirador
En el extremo norte de la isla, la carretera de Formentor serpentea entre acantilados hasta el faro, con el Mirador des Colomer como parada fotográfica obligada sobre los islotes y el mar de un azul casi imposible. Es la excursión perfecta para combinar con Port de Pollença o con el mercado de Alcúdia.
Excursión de medio día: Playa de FormentorVer disponibilidad →Es Trenc y el Parque Nacional de Cabrera
Es Trenc, en el sur de la isla, es la playa que todo el mundo enseña en las fotos: arena blanca y fina, dunas protegidas y un agua turquesa que recuerda al Caribe, sin apenas construcciones alrededor porque forma parte de un espacio natural protegido. Frente a la costa, el archipiélago de Cabrera es un parque nacional al que solo se llega en barco, casi siempre desde Colònia de Sant Jordi: fondos marinos transparentes, la Cueva Azul y un entorno que se mantiene casi intacto precisamente por su acceso limitado.
Visita a Cabrera en lancha rápida desde la Colònia Sant JordiVer disponibilidad →Bahía de Palma, Alcúdia y las calas del este
De vuelta a Palma, ver la puesta de sol desde un catamarán en la bahía es uno de esos planes que gustan a cualquier tipo de viajero, con la Catedral y el Castillo de Bellver recortados contra el cielo. En el norte, Alcúdia conserva su recinto amurallado medieval y una bahía tranquila ideal para familias; en el sureste, Cala Figuera y Cala d'Or son ejemplos perfectos de puertos de pescadores reconvertidos en calas de postal, con casas blancas encaladas y aguas en calma, muy buscadas para excursiones en catamarán o avistamiento de delfines.
Con niños: Palma Aquarium
Si viajas con niños, el Palma Aquarium es un valor seguro para un día de calor: tiburones, el túnel submarino y actividades pensadas para las familias, a pocos minutos del centro de Palma.