Día 1 en Palma: la Catedral, el casco antiguo y un atardecer en catamarán
El primer día se queda entero para Palma. Empieza por la Catedral-Basílica de Mallorca, conocida como La Seu, la gran postal de la bahía y uno de los templos góticos más grandes de Europa. Desde allí, el casco histórico se recorre a pie sin prisa: la Almudaina, el barrio de la Calatrava, la Llotja y las calles comerciales de Sant Miquel y Jaume III.
Tour guiado a pie por el centro histórico de Palma con visita a la CatedralVer disponibilidad →La Catedral se visita bien por libre, pero un recorrido guiado ayuda a entender su historia y la reforma que hizo Gaudí en el altar mayor a principios del siglo XX. Resérvala a primera hora si vas en temporada alta: las colas de mediodía se alargan bastante.
Por la tarde hay dos opciones que no se pisan: subir al Palau March para ver la colección de escultura al aire libre con vistas a la bahía, o entrar en el Museu Es Baluard si prefieres arte contemporáneo. Deja hueco para tapear por el Born o Santa Catalina antes de bajar al puerto.
Navega y vive un atardecer mágico en la Bahía de PalmaVer disponibilidad →Cerrar el primer día navegando por la Bahía de Palma al atardecer es de las mejores maneras de despedirse de la ciudad: la Catedral y el Castell de Bellver se ven desde el agua con una luz que no tiene el casco antiguo a pie de calle.
Día 2: Sierra de Tramuntana, Valldemossa, Deià y el Tren de Sóller
El segundo día es para la montaña. La carretera Ma-1110 que sube de Palma hacia Valldemossa y Deià es estrecha, llena de curvas y de las más bonitas de la isla, así que conviene salir pronto y no tener prisa. Valldemossa se recorre en un par de horas: la Cartuja, las calles empedradas con macetas y el mirador antes de bajar al pueblo. Deià, colgado sobre el mar, es parada obligada para pasear hasta su cementerio con vistas o bajar a la cala des Cans.
Premium Tour: Maravillas Ocultas Sierra de TramuntanaVer disponibilidad →La joya del día es el Tren de Sóller, el histórico convoy de madera que circula desde 1912 y cruza la sierra por túneles y viaductos hasta el valle de los naranjos. Una vez en Sóller, el tranvía centenario baja hasta el Port de Sóller, donde queda toda la tarde para bañarse o comer frente al mar.
- Valldemossa: la Cartuja donde Chopin pasó un invierno, y el mirador de camino al pueblo
- Deià: el pueblo de piedra más fotografiado de Mallorca, con el cementerio junto a la iglesia
- Sóller y su tren de madera de 1912, un clásico que sigue funcionando cada día
- Port de Sóller: playa en forma de herradura y paseo marítimo para comer pescado
- Jardines de Alfabia: parada opcional en la carretera vieja, con huerto y estanques de sombra
Día 3: Cuevas del Drach y las calas de la costa este
El tercer día se baja hasta Porto Cristo, en la costa este, para visitar las Cuevas del Drach, con el lago Martel —uno de los lagos subterráneos más largos del mundo— y su concierto en directo sobre el agua. Es una visita que engancha tanto a niños como a adultos y que conviene reservar con antelación en julio y agosto.
Descubre las Cuevas del Drach y el encanto costero de Porto CristoVer disponibilidad →Después de las cuevas, Porto Cristo invita a comer frente al puerto y darse un baño en su cala. Si te queda tarde, las calas del sureste —Cala Figuera, Cala d'Or o Portopetro— están a poco más de media hora y se disfrutan mejor desde el agua, en un catamarán que las va enlazando una a otra.
Alternativa al tercer día: Cap de Formentor
Si prefieres cerrar el viaje por el norte en lugar de por el este, cambia las cuevas por la carretera de Formentor: el mirador de Es Colomer, con la vista más famosa de Mallorca sobre el Mediterráneo, y el faro al final de la península. En temporada alta el acceso en coche privado está restringido durante buena parte del día, así que la forma habitual de llegar es el autobús lanzadera de la red TIB desde Port de Pollença.
Consejos prácticos para organizar los 3 días
- Con coche de alquiler el itinerario es más flexible, sobre todo para el día de la Sierra de Tramuntana; resérvalo con antelación en temporada alta, cuando escasea
- Compra con antelación online la entrada a las Cuevas del Drach y el billete del Tren de Sóller en julio y agosto: los aforos se agotan
- Mayo-junio y septiembre-octubre ofrecen buen tiempo con menos aglomeración que en pleno verano
- Si viajas con niños pequeños, el día de las cuevas y Porto Cristo suele ser el que mejor funciona por la variedad de estímulos y la posibilidad de bañarse
- Aloja tu base en Palma para no mover el equipaje: los tres días se hacen bien en excursiones de ida y vuelta