Cómo organizar el día en Palma
Palma es una ciudad que se recorre bien a pie: el casco antiguo, la Catedral, el Palau March y el Ayuntamiento están a pocos minutos entre sí, y desde ahí el paseo marítimo lleva directo al puerto. La clave para aprovechar un solo día es empezar temprano por la Catedral, comer en el casco antiguo, dedicar la tarde a una vista panorámica (el Castillo de Bellver o el mar) y guardar la noche para tapas y algo de música. Quien viaje con niños puede sustituir el castillo por el Aquarium, que está a las afueras pero merece la tarde completa.
Mañana: casco antiguo y Catedral de La Seu
El punto de partida obligado es la Catedral de Mallorca, conocida como La Seu, con su fachada gótica asomada al mar y el interior reformado por Gaudí a principios del siglo XX, con la gran cortina de hierro sobre el altar y los vitrales que tiñen de color la piedra al mediodía. Conviene comprarla online para evitar colas, sobre todo si se visita en temporada alta. Alrededor, el Palacio de la Almudaina, la plaza de Cort con el Ayuntamiento y las callejuelas de Ca la Gran Cristiana forman un paseo de sobra completo para una mañana, con paradas en alguna pastelería para probar una ensaimada recién hecha.
Tour guiado a pie por el centro histórico de Palma con visita a la CatedralVer disponibilidad →Palau March, arte y vistas sobre la Catedral
A dos minutos de la Catedral, en la calle Palau Reial, el Palau March es una antigua residencia de la familia March convertida en museo, con esculturas de Rodin, Moore o Chillida repartidas por la terraza y un belén napolitano del siglo XVIII en su interior. La azotea regala una de las mejores vistas de Palma, con la Catedral y la bahía de fondo, y es una parada corta que encaja perfectamente entre la visita a La Seu y la comida.
Palma: Entrada al Palau March. Arte, patrimonio y vistas panorámicasVer disponibilidad →Tarde con vistas: el Castillo de Bellver
El Castillo de Bellver es de los pocos castillos circulares de Europa y está rodeado de pinar, a unos 3 km del centro (se llega en bus urbano o en un paseo cuesta arriba de unos 30-40 minutos). Desde sus murallas se ve toda la bahía de Palma de un lado a otro, y el propio recorrido por el patio y las torres se hace en poco más de una hora. Es una alternativa perfecta a media tarde si se prefiere historia y panorámica antes que playa.
Una alternativa en el mar: catamarán por la Bahía de Palma
Si el plan es cambiar el asfalto por el mar, salir en catamarán desde el puerto de Palma es la forma más cómoda de ver la ciudad, la Catedral y el castillo de Bellver desde el agua en un par de horas, con parada para bañarse incluida en la mayoría de salidas. Es una opción especialmente buena al final de la tarde, cuando el sol empieza a caer sobre la bahía.
Navega y siente la magia de la Bahía de Palma en catamaránVer disponibilidad →Con niños: Palma Aquarium
Si el grupo viaja con niños pequeños, el Palma Aquarium (en la zona de Can Pastilla, junto a la playa) puede sustituir tanto al Castillo de Bellver como al catamarán: tiene el túnel de tiburones más profundo de Europa, más de 8.000 ejemplares marinos y zonas interactivas pensadas para pasar allí la tarde entera.
Noche en Palma: tapas y flamenco en el casco antiguo
Para cerrar el día, el casco antiguo entre la plaza Mayor y Santa Catalina concentra la mejor oferta de tapas y bares con terraza de la ciudad, ideal para ir picando de un sitio a otro sin sentarse a cenar en uno solo. Quien quiera terminar con algo más de espectáculo tiene la opción de un tablao flamenco en pleno centro, con cena y música en directo.
Entradas al espectáculo de flamenco único en Palma: Tablao AlmaVer disponibilidad →Consejos prácticos para el día
- La Catedral cierra los domingos: si se visita ese día, hay que reorganizar la ruta empezando por el Palau March o el Castillo de Bellver, que sí abren.
- Reservar la entrada a la Catedral online ahorra colas, sobre todo entre mayo y octubre.
- El casco antiguo se recorre entero a pie; para el Castillo de Bellver o el Aquarium conviene el bus urbano o un taxi corto.
- El Castillo de Bellver es gratis los domingos, una buena opción si el presupuesto del día está ajustado.
- Llevar calzado cómodo: las calles del centro son de piedra y hay cuestas hacia Bellver y algunos tramos del casco antiguo.