Cuevas del Drach y otras cuevas mágicas para explorar en familia
Pocos planes funcionan tan bien con niños como bajar a una cueva: la temperatura fresca, la sorpresa de los estalactitas y estalagmitas y, sobre todo, el momento en que las luces se apagan y suena un pequeño concierto de música clásica sobre un lago subterráneo dejan a los peques con la boca abierta. Las Cuevas del Drach, en Porto Cristo, son la visita más completa: el recorrido termina con un paseo en barca por el lago Martel, uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo, así que conviene reservar con antelación porque los pases se llenan en temporada alta.
Descubre las Cuevas del Drach y el encanto costero de Porto CristoVer disponibilidad →Si buscáis alternativas menos concurridas o pensáis en niños muy pequeños, la isla ofrece más opciones bajo tierra. Las Cuevas de Génova, a solo diez minutos de Palma, son perfectas para una visita corta sin necesidad de coger la carretera hacia el este. Las Cuevas de Campanet, en el interior, suelen tener menos aglomeraciones y una decoración natural espectacular. Y las Cuevas dels Hams, junto a un parque temático de dinosaurios, son un acierto seguro para los que todavía sueñan con tiranosaurios.
El tren de Sóller, la excursión que convierte el trayecto en la aventura
Subirse a los vagones de madera del tren de Sóller es como viajar a otra época: ventanas bajadas, olor a azahar cuando cruza los naranjales y vistas de vértigo sobre la Serra de Tramuntana según el trazado va ganando altura entre túneles. A los niños les fascina el traqueteo y el propio tren, más que el destino; al llegar a Sóller se puede seguir en el tranvía histórico hasta el puerto para acabar el día con un baño o un helado frente al mar.
Un día en el mar: catamaranes y salidas en barco aptas para toda la familia
Para muchos niños, el mejor recuerdo de las vacaciones no es un monumento sino saltar al agua desde la proa de un barco. Las excursiones en catamarán por la bahía de Alcudia son una opción muy amable para familias: trayectos cortos, paradas para el baño en calas de aguas transparentes y poco oleaje, ideal si viajáis con niños que todavía no nadan del todo bien. Merece la pena preguntar antes de reservar si el barco dispone de escalerilla, chalecos infantiles y sombra suficiente, porque no todas las embarcaciones están pensadas igual para peques.
Catamaran Tour: Calas, relax y diversión desde AlcudiaVer disponibilidad →Si preferís algo aún más tranquilo, los paseos en barco de dos horas por la bahía de Palma son una buena introducción para los más pequeños, y las salidas hacia Es Trenc en catamarán permiten conocer una de las playas más bonitas de la isla sin depender del coche ni de aparcar.
Acuarios y fauna marina: Palma Aquarium y Marineland
Los días de más calor o si viajáis con niños muy pequeños, un acuario resuelve la jornada sin sustos. Palma Aquarium reúne tiburones, medusas y uno de los mayores acuarios de tiburones de Europa, con un recorrido cubierto y climatizado que agradecen tanto los bebés como los abuelos. Marineland, en Costa d'en Blanes, apuesta más por los espectáculos con leones marinos y aves, un formato que suele enganchar a los niños en edad de primaria.
Entradas al Palma AquariumVer disponibilidad →Parques acuáticos para refrescarse en verano
En pleno verano, pocas cosas hacen más felices a los niños que pasar el día entre toboganes y piscinas de olas. Western Water Park, en Magaluf, tiene zonas diferenciadas por edad, así que los más pequeños pueden chapotear tranquilos mientras los mayores se lanzan por los toboganes más rápidos. Aqualand El Arenal es la otra gran opción de la zona de Playa de Palma, con un parque infantil acuático propio para los que todavía no llegan al metro de altura que exigen algunas atracciones.
Entradas al Western Water ParkVer disponibilidad →Calas y playas tranquilas para bañarse sin sobresaltos
No todas las calas de Mallorca son igual de cómodas con niños pequeños: algunas tienen accesos con escaleras o piedras que complican el día con carritos y neveras. Para bañarse sin complicaciones conviene elegir playas de arena fina y entrada suave, donde el agua gana profundidad poco a poco.
- Es Trenc: arena blanca y aguas turquesas, muy poca pendiente en la orilla, ideal para los primeros chapuzones.
- Cala Mondragó: dentro de un parque natural, tranquila y con zonas de sombra natural entre pinos.
- Playa de Muro y Alcudia: kilómetros de arena fina y aguas poco profundas, con paseo marítimo cerca para el cochecito.
- Cala Millor: playa urbana amplia, con todos los servicios a mano para pasar el día sin sobresaltos.
Naturaleza y aire libre para desconectar de la playa
Cuando conviene alternar el bañador por un rato, los Jardines de Alfabia, entre Bunyola y Sóller, ofrecen paseos a la sombra entre palmeras, estanques y una casa señorial que a los niños les resulta un pequeño laberinto para explorar. Otra opción muy distinta es una ruta a caballo por el valle de Randa, en el centro de la isla, perfecta para los que llevan toda la semana pidiendo montar en poni.