Qué ver en el casco antiguo de Alcúdia
El punto de partida para explorar el norte de Mallorca es el propio Alcúdia: un núcleo medieval amurallado que se recorre a pie en un par de horas y que sirve de base perfecta para el resto de la zona. Sus murallas del siglo XIV, casi intactas, rodean un casco antiguo de calles empedradas, casas señoriales, la iglesia de Sant Jaume y varias puertas históricas como el Portal del Moll o el Portal de Xara. Pasear por el Camí de Ronda, el paseo elevado sobre el propio muro, regala las mejores vistas sobre los tejados y, en días claros, sobre la bahía.
La Ciutat Romana de Pol·lèntia, la joya arqueológica del norte
A las puertas del casco histórico se extiende el yacimiento de Pol·lèntia, la ciudad romana fundada en el 123 a.C. que da nombre a la comarca. Se puede recorrer el foro, la zona residencial de Sa Portella y el teatro romano, uno de los mejor conservados de España, excavado directamente en la roca. La entrada incluye también el Museu Monogràfic, junto a la iglesia de Sant Jaume, donde se exponen las piezas recuperadas en las excavaciones: mosaicos, esculturas y objetos de la vida cotidiana romana.
Port d'Alcúdia y las calas de la bahía, en barco
El Port d'Alcúdia combina un paseo marítimo animado, un puerto deportivo y una de las playas más largas y familiares de la isla, con arena fina y aguas poco profundas. Desde aquí zarpan la mayoría de las excursiones marítimas hacia las calas de la bahía y hacia el norte: es el punto de embarque natural para descubrir esta costa desde el mar, que es como mejor se aprecia el contraste entre los acantilados de la Serra de Tramuntana y las calas de arena escondidas entre pinares.
Catamaran Tour: Calas, relax y diversión desde AlcudiaVer disponibilidad →Cap de Formentor, el mirador más espectacular del Mediterráneo
La carretera Ma-2210 que sube desde Port de Pollença hasta el faro de Formentor es, para muchos, la ruta panorámica más bonita de Mallorca: un serpenteo de curvas entre acantilados de vértigo con el mar de fondo. La parada obligatoria es el Mirador d'Es Colomer, a 232 metros de altura, con vistas a la Sierra del Cavall Bernat y al islote homónimo. Más adelante, ya cerca del faro, se abre la playa de Formentor, de arena blanca y pinos hasta la orilla, una de las más fotogénicas de la isla.
Explora Formentor en catamarán: Playa y paisajesVer disponibilidad →Playa de Muro y el Parc Natural de s'Albufera
Entre Port d'Alcúdia y Can Picafort se extiende la Platja de Muro, una franja de arena fina de varios kilómetros respaldada por dunas y pinares, mucho más tranquila que el paseo marítimo de Alcúdia. Justo detrás se abre el Parc Natural de s'Albufera, la mayor zona húmeda de Baleares: un mosaico de canales, cañaverales y lagunas que es parada obligada para los amantes de la observación de aves, con más de 300 especies registradas a lo largo del año. Hay rutas señalizadas a pie y en bicicleta, y varios observatorios de madera repartidos por el recorrido.
Coves de Campanet, el norte bajo tierra
A poco más de veinte minutos en coche de Alcúdia, en la vertiente sur de la Tramuntana, las Coves de Campanet ofrecen un recorrido de unos 40 minutos por más de 500 metros de galerías subterráneas con estalactitas, estalagmitas y una pequeña laguna interior. Son unas de las cuevas menos masificadas de la isla y una buena opción para un día de calor, ya que dentro se mantiene una temperatura constante todo el año.
Entradas a las Cuevas de Campanet: Naturaleza y magiaVer disponibilidad →Pollença y los pueblos del interior del norte
A pocos minutos de Alcúdia, Pollença merece una parada por sí sola: su plaza mayor porticada, el Calvari (la escalinata que sube hasta la ermita con vistas a la bahía) y el mercado de los domingos en el centro histórico. Desde el Puig de Maria, a las afueras del pueblo, se domina toda la llanura hasta la bahía de Pollença. Es una buena combinación con Formentor, ya que ambos quedan de camino, y con Sa Pobla o Muro, pueblos del interior menos turísticos donde todavía se respira la Mallorca agrícola.
Delfines, motos de agua y cómo moverte sin coche
La bahía de Alcúdia es también un buen lugar para el avistamiento de delfines, sobre todo en las salidas de primera hora de la mañana, cuando el mar está en calma y la actividad de los grupos es mayor. Para quienes viajan sin coche, o prefieren no lidiar con las restricciones de tráfico de Formentor en temporada alta, la opción más cómoda es un tour organizado en bus que combine el mercado de Alcúdia con la subida al mirador y al faro en un mismo día.
Avistamiento de delfines al amanecer en la Bahía de AlcudíaVer disponibilidad →
Tour en bus: Mercado de Alcúdia y FormentorVer disponibilidad →Cuándo ir y cómo organizar la visita
Alcúdia y su entorno se disfrutan casi todo el año: en temporada alta (junio a septiembre) es imprescindible madrugar para Formentor y tener en cuenta la restricción de tráfico, mientras que en primavera y otoño el norte se recorre con más calma, con mejores condiciones para caminar por s'Albufera o subir al Puig de Maria. Con dos o tres días es posible combinar el casco histórico y Pol·lèntia, una excursión en barco por la bahía, la subida a Formentor y una escapada a las Coves de Campanet o a Pollença, sin prisas y sin repetir carreteras.